• Andrea Haza

La cultura minimalista ¿Un estilo de vida sostenible?

Si has escuchado la frase "Desecha todo aquello que no despierte alegría" de Marie Kondo, mejor conocida como la gurú del orden, pues tienes una noción del minimalismo.




Hoy en día, vivimos en un planeta más consumista que nunca; producciones masivas, lanzamiento de aparatos “que facilitan el diario vivir”, facilidades para comprar en línea y un consumidor que siempre quiere más, más y más.



Pudieran decir que estamos en el mejor momento para ser consumidor. Pero, ¿Hemos evaluado cómo este comportamiento afecta nuestro entorno? ¿Incluyendo nuestro estado emocional y mental?


La cultura minimalista busca focalizar los esfuerzos en lo que realmente importa y prestar menos atención a las posesiones materiales. Se trata de reducir todo al mínimo o eliminar aquellos elementos sobrantes.


La Real Academia Española lo define como una: “Tendencia estética e intelectual que busca la expresión de lo esencial eliminando lo superfluo”.


Debajo, te comparto 5 puntos cruciales a considerar cuando iniciamos un estilo de vida minimalista:


1. Inicia tu transición poco a poco


Aunque Marie Kondo menciona que nos quedemos con aquellas pertenencias que nos transmiten felicidad, no se trata de tirar todo por la ventana. No debes transformar tu vida al minimalismo en un día, más bien te puedes abrumar y terminar con un montón de cosas tiradas en el piso. Empieza por partes en tu espacio; un día inicias con tu escritorio, otro día evalúas tu clóset y otro día, aquella caja de artilugios que no abres desde hace 5 años. Toma tu tiempo decidiendo qué se queda y qué se va.



“Sin pausa pero sin prisa”.


2. Piensa qué puedes hacer con aquellos artículos que no tienen valor para ti


Pregúntate ¿Puedo reparar este artículo para que tenga valor? ¿Puedo darle un uso secundario a esto? ¿Alguien puede encontrar valor en lo que voy a tirar? ¿Puedo donar esto?


La idea en este punto es que las posesiones que vayas a desechar puedan tener una segunda vida, evitando que se conviertan en residuos.


Como dice el refrán “One man’s trash is another man’s treasure”


3. Minimalismo en tus dispositivos electrónicos


Este estilo de vida no solo se queda en lo físico, sino que incluye lo digital. Evalúa tus archivos en tu computadora, las capturas de pantallas y fotos de clases que ya no vas a utilizar, aquellas aplicaciones que no te sirven, las personas que sigues pero no publican nada de tu interés y los grupos que no hablan desde el 2017... clean 👏 that 👏 phone 👏. Estoy 100% segura que esta limpieza electrónica te dará paz mental.



4. Identifica el valor de tus compras


Como indica el artículo de Naabia Romain, “El consumo no es opcional, solo qué y cuánto consumes”. Al momento de realizar compras, evalúa la usabilidad y reusabilidad de los productos. La intención es comprar artículos con alta duración, que puedas seguir usando una y otra vez. En términos de moda, el minimalismo aplaude a los “outfit repeaters”.



5. Busca una definición de minimalismo que se alinee a ti


Como todo estilo de vida, el minimalismo sirve como una guía para transformar tu día a día. Sigue investigando acerca de la materia y cómo puedes incorporarlo en tu vida. Te recomiendo ver el documental Minimalism que se encuentra en Netflix, leer un poco más sobre el método Konmari y buscar en Pinterest pequeños cambios para ser minimalista (admitámoslo, Pinterest nos ayuda con todo). Recuerda que los estilos de vida se deben de adaptar a ti, no tú a ellos, el objetivo no es sufrir sino prosperar y maximizar tu bienestar.



 

Ahora, ¿Cómo se relaciona el minimalismo con un estilo de vida sostenible?


El minimalismo te lleva a ser más consciente sobre tus compras y adquisiciones. Más allá de los productos o servicios que vayas a consumir, también aumenta el interés acerca de las marcas, su transparencia, su impacto en el planeta y si realmente cumplen con los derechos humanos. Aprendes a vivir con menos y reducir tus consumos. Con el minimalismo, evitas comprar artículos sin valor a largo plazo, por ende, reduciendo tus desperdicios.


Espero que con esta lectura puedas ser más selectivo/a con tus compras, valorar más lo que ya tienes y prestar atención a lo que “te brinda felicidad” a tu alrededor. Siempre recordando que la transición a estilos de vida sostenibles van a su ritmo y puedes incorporar de todo un poco (mezclando técnicas de zero waste y minimalismo por ejemplo).


¿Qué técnicas minimalistas quisieras incorporar en tu vida?


En lo personal, siempre intento de ir borrando fotos innecesarias de mi celular (tanto por el espacio en la nube y para no tener un álbum de fotos que me abrume).


¡Buena suerte en la incorporación de hábitos minimalistas y sostenibles en tu vida!